velas de colores

El poder del fuego potencia los significados de cada color, por lo que es conveniente conocer bien lo que conseguiremos haciendo uso de cada vela.

Las velas ejercen un poder místico y favorecen una profunda conexión a nivel espiritual. Si bien están hechas para iluminar nuestro espacio físico, permiten la iluminación interna, generando estados de meditación, reflexión y purificación. Ahí es donde radica su mayor impacto. Al llenar de luz nuestro camino interno, el espíritu se limpia y se renueva.

El poder de las velas ha sido reconocido desde la antigüedad. Su invención se atribuye a los egipcios, quienes se valían de cuencos con aceite para adorar a sus dioses e iluminar sus templos. En el antiguo Egipto esas «velas» no solo eran vistas como objetos cotidianos para alumbrar las viviendas, sino como manera de honrar las fuerzas superiores, mejorar los estados de ánimo, pedir salud y éxito en las cosechas.

Colores y propiedades

Todos los colores (en la ropa, en las paredes y en la decoración) emiten diferentes ondas electromagnéticas que activan determinadas partes de nuestro cerebro. Sucede lo mismo con las velas: según los tonos que escojas, obtendrás resultados más o menos favorables.

A continuación, te contaremos cuál es el significado de cada color en las velas:

  • Vela blanca. El blanco es el color de la armonía y la pureza. Las velas blancas son ideales para atraer paz a nuestro entorno y protegernos contra las energías negativas.
  • Vela naranja. La vela naranja eleva la autoestima y nos ayuda a manejar correctamente los nuevos proyectos.
  • Vela marrón. La vela marrón está vinculada con la firmeza, la seguridad y los propósitos sólidos.
  • Vela amarilla. La vela amarilla combate la depresión y los bajones de energía.
  • Vela morada. La vela morada abre la mente y estimula la percepción psíquica.
  • Vela violeta. Las velas violetas amplifican la concentración y la meditación permitiendo el equilibrio espiritual.
  • Vela lila. Las velas color lila permiten una mayor concentración para conectarse con lo divino.
  • Vela rosada. La vela rosada está ligada a la unión de sentimientos, a la amistad y al romanticismo.
  • Vela roja. La vela roja se basa en el amor y la sensualidad, pero también con el conflicto y la furia.
  • Vela celeste. La vela celeste infunde respeto y fomenta la unión de los miembros de la familia.
  • Vela azul. La vela azul alienta la armonía con nosotros mismos y nos conecta con el mundo de los sueños.
  • Vela verde. La vela verde está ligada a la esperanza, la fortuna y la superación personal, y nos ayuda a poner empeño y conseguir lo que queremos.
  • Vela dorada. La vela dorada simboliza la prosperidad, el gozo y la alegría.
  • Vela plateada. La vela plateada tiene que ver con la energía femenina y se utiliza como escudo de protección.
  • Vela negra. La vela negra, por contrario que parezca, ayuda a acabar con todo lo dañino y lo aleja de nuestro entorno.

Luz y simbolismo

Una vela encendida encierra una analogía muy especial: es la recreación de la luz al final del túnel, o el rayo que se cuela dentro de una oscura cueva. Para muchos, tiene un significado aún más profundo, asociado a nuestro nacimiento, al momento justo en el que salimos del vientre materno hacia la luz. Por lo tanto, es renacimiento y celebración de nuestra propia existencia.

El fuego que puede contener una vela encierra un gran simbolismo. Esa luz y calor concentrados en la mecha y sostenidos por la cera son la vida y la fuerza. Según los entendidos, la vela en sí es una representación del cuerpo humano, mientras que la mecha es la mente y la llama es el espíritu.

¿Cuántas veces te has quedado hipnotizado observando los movimientos de la llama de la vela? Habrás notado cómo se alarga, baila, brinca, lanza mucho humo, brotan chispas o se acorta. ¿Te has fijado en los colores que produce la llama? Cada uno de estos movimientos encierra un significado. El fuego alargado, por ejemplo, indica que estamos rodeados de buenas vibraciones. Si es corto, es que nos falta energía.